China, el imperio se disfraza de amigo
“El viernes 12 de mayo el presidente Macri comenzó una gira por el exterior de 10 días, de los cuales, 7 fueron a China”
Vivimos una dependencia económica, social, cultural y política, un esquema que abarca todos los aspectos de la vida en nuestra región. Esta se retroalimenta constantemente en el dominio cultural en forma de colonización. Allí están presentes los dirigentes, los políticos y comunicadores que hacen que el proceso de comunicación sea solo una reafirmación de este lazo de domino. Hace unos días el presidente Macri realizo un viaje a China para terminar de cerrar y poner en marcha acuerdos que ya estaban pautados en la gestión anterior. Esto fue expuesto como una nueva política exterior para el desarrollo de una también, nueva matriz de país. Para esto debemos no solo entender la letra chica de estos tratados y sus obligaciones ,como saber con quién estamos negociando ,más allá de la idea, que un país como China, con un mercado casi infinito de consumidores, pueda hacer de Argentina esa ilusión macrista del supermercado del mundo.China ya no es la fábrica del mundo sino el laboratorio del mismo, su productividad está cambiando y modificando su propia vida social. En el 78 el promedio de vida en ese país era de 65 años, hoy llega a los 76.Su población urbana era del19 % y hoy es del 56%,.tiene en la actualidad más de 100 ciudades con un millón de habitantes a los que alimentar y una infraestructura energética que sostener. Por lo que su complejo industrial es el principal consumidor del mundo de minerales como el Litio y el Carbón y produce la mitad del acero del todo el mundo. También es el mayor consumidor de estaño, zinc, soja y azúcar. Su relación con América latina es básicamente de extracción de recursos reafirmando esta idea de Centro –Periferia. A partir del 2009 en la publicación de lo que ellos llamaron Libro Blanco se delineo la relación proyectada a futuro con nuestro continente .Esta se basa en una brutal inversión en el sector Hidrocarburifero, siempre orientada al control de productos extractivos primarios, por lo que sus inversiones a partir del 2013 se dirigen a una infraestructura que solo busca abaratar los costos de traslado de las mismas a sus puertos. De esta forma espera invertir en Megaproyectos que tienen la intención de estimular la conexión Atlántico _Pacifico, con la construcción de corredores bioceánicos por ferrocarril y por vida terrestre. Despliega en consecuencia una retórica hacia América latina donde la relación no es otra cosa que el determinismo más exponencial de la dependencia.
Estos postulados son lo que hablan de una cooperación con los gobiernos locales que no existe. Son meras declaraciones tomadas de los pensamientos de los propios gobiernos de América latina para ellos periféricos y subdesarrollados y lo muestran como un país amigable que impulsa el desarrollo SUR-SUR pero esconde una nueva penetración cultural, que solo una mirada entrenada puede descubrir. Para ello es que las dirigencias deben entender que no solo los números forman el intercambio comercial, sino la relación que establece puede potenciar la dependencia de la que partimos en este relato. Para corroborar esta afirmación solo basta con revisar los fundamentos de la instalación por parte de una agencia científica China de una base aeroespacial en Bajada del Águila. Territorio nacional cedido al gobierno y ejército Chino por 50 años, para la construcción de una antena que supuestamente será utilizada de observatorio lunar en un lugar donde nuestro país, con la implementación de este tratado científico, pierde soberanía. No sabemos a qué intereses responde, ni en qué contexto de desarrollo regional se implementa
Debemos analizar la actitud colonizada de los países de nuestra región que muestran a China como un país amigo que invierte y que nos aleja de la hegemonía de los EE.UU, proponiendo un cambio por un mundo más multipolar y más justo. En nuestra región Chile, Brasil, y Perú son los que mayor intercambio comercial tienen con los chinos, allí dirigen el mayor porcentaje de sus exportaciones, mostrándolo como un mercado estratégico insustituible, ejemplos hay varios: Evo Morales presidente de Bolivia firmo acuerdos Militares y de Desarrollo, Venezuela firmó contratos por envíos petroleros a cambio de préstamos por el termino de 10 años.
Estamos en contacto con productos chinos desde la década del 70 cuando estos comenzaron una política de descolectivilizacion de sus tierras y aumentado su producción agraria y crecimiento industrial. De esta manera atrajeron a grandes multinacionales que pensando en aprovechar los bajos salario chinos se radicaron allí .Lo que permitió al país asiático apropiarse de tecnologías, vía transferencias de empresas que conformaban de forma mixta con el extranjero. Allí incorporaron lo que necesitaban para su desarrollo industrial. Actualmente han decidido crecer al 7 % anual ya que permite así a su mercado interno acoplarse en este ritmo. Mientras occidente cree que pasar de un crecimiento 10 % (es el que venía teniendo, anualmente) a un 7 % es una muestra de debilidad, para china es potenciarse.
China no es un país amigo que intenta desarrollarse esto se ve en los proyectos que negocia en forma bilateral con cada uno de los gobiernos de nuestra región. Uno de ellos es un corredor por ferrocarril que unirá la costa Atlántica Brasilera pasando por Bolivia con Chile y de allí a otros dos conectándolos con Mendoza y Chubut. Estos emprendimientos son pactados con cada país en forma individual y no se negocia con el bloque del MERCOSUR, por ejemplo .Los gobiernos creen (inmersos en esta deformación cultural dependiente que solo logran reafirmar) que son beneficiosos, pero desde nuestra mirada más amplia, son solo consecuentes con los procesos de seducción que el capitalismo ejerce por nuestras tierras. Esto debilita la región en el orden internacional y en lo que respecta a nuestro país buscan cooperación en energía nuclear (estamos muy avanzados en comparación con ellos) pero “No” comparten sus conocimientos sobre energía fotovoltaica y eólica, o sea exige información, haciendo de la relación científica un eje desigual e ineficaz para nuestro desarrollo. En los temas ecológicos repite la misma estrategia. En su país tomo la decisión a partir del 2016 de reducir las emisiones contaminantes a la atmosfera, para bajar sus propios índices de contaminación en las mediciones de organismos internacionales. Pero exporta sus empresas contaminantes a regiones como la nuestra, que lo interpretan como una posibilidad de nuevos caminos de desarrollo científico –productivo.
Su expansión demográfica y económica tiene consecuencias en lo que es la ecología, la economía, la política. Por ejemplo: en el uso del agua, va reduciendo su consumo local y se exporta a sí mismo, desde sus empresas localizadas en el exterior, productos que la contienen o la consumen. Estos temas son aspectos de un intercambio tan desigual como premeditado, nuestros dirigentes, enceguecidos por el enriquecimiento de una burguesía agrícola-industrial no lo ven o lo subestiman en forma cómplice. El desafío es actuar en consecuencia desmitificando el comercio con China como algo que es inobjetable e inherente a la única manera de construir un desarrollo sustentable y autóctono, que sea determinante en el contexto de un país y no de intereses de un Imperio disfrazado de amigo
La construcción de las represas Kirchner y Cepernic en la provincia de Santa Cruz y de una cuarta central nuclear, son solo un paso para que la Argentina colonizada y dependiente, juegue a ser socia del Imperio Chino.
Estos consolidados como una potencial mundial y ocupando el centro del mundo capitalista y financiero, realiza inversiones a cambio de la exigencia en contraprestaciones, siempre en condiciones desiguales, como lo es en el caso de nuestro país. Sin esta relación comercial, la misma no se efectúa ni realiza .Las represas son contratos gestionados por la anterior gestión de la presidenta Cristina Fernández , un dictamen judicial, exigiendo un estudio de impacto ambiental, retraso lo que ya estaba comenzando .Este parate hizo automáticamente que los chinos dejen de comprar soja por un año y medio .Nuestros dirigentes colonizados ya en su mirada de lo que debe ser una relación comercial ,facilitan la dependencia y aceptan las condiciones y sobre todo ceden a los reclamos y exigencias .
Este intercambio es deficitario para la argentina desde hace una década .En el 2016 la inversión China en nuestro en América latina fue de 24.800 millones de dólares. Por nuestra parte esperamos además del resultado del tratado mencionado, que los chinos adquieran la mina de Veladero en San juan (la misma que este año tuvo una serie de accidente contaminantes y que sufrió cierres momentáneos del gobierno sanjuanino ante el reclamo popular por los daños que causaba al medio ambiente.) y la construcción de 7000 casa prefabricadas en un país con la madera y la técnica para estas tareas.
Otra aspiración de las autoridades, en su viaje, es que nuestro país participe al BAII (banco asiático de inversión e infraestructura) que financia proyectos en la región., acentuando la dependencia económica Estos serían el reacomodamiento del Belgrano Cargas y el San Martin, dos líneas de ferrocarril, lo que afirma la postura asiática por construir corredores comerciales (por vía férrea) para abaratar traslado de materias primas primarias, las que son uno de los ejes de expansión comercial. Sumaron además la compra del 50 % de las acciones de Esso Argentina, compañía petrolera afirmando su participación en el área de hidrocarburos y de la cerealera Cofco en el rubro sojero.
Se dedicaron préstamos financieros que en el 2016 alcanzaron 15300 millones de dólares sin ningún tipo de debate social en Argentina y en las regiones donde se van a instalar lo respectivos emprendimientos, nos parece una verdadera locura, una cuestión casi de un reinado que decide sobre nuestros territorios. En todas partes del mundo este tipo de energías tienen un debate social muy grande, previo a su instalación. Incluso en lugares donde ya están instaladas, como Alemania por ejemplo, hay un proceso de desinversión y se están cerrando .Esta decisión del Gobierno está generando un malestar social enorme y rápidamente en la Patagonia se están organizando. Incluso están despertando algunos sectores u organizaciones que estaban dormidas. No será fácil la instalación de estas centrales, sobre todo en la Patagonia, donde hay una historia de lucha muy grande contra este tipo de energía. Hay mucha gente allí que tiene conciencia de la peligrosidad, de los residuos que generan.
Este acuerdo que firma Macri con China compromete a la Argentina para siempre. Recordemos que los residuos de una central nuclear tienen esa enorme peligrosidad durante más de diez mil años. Por treinta o cuarenta años de energía generaremos residuos que vamos a tener que gestionar y sostener durante más de diez mil años. Y a esto hay que sumarle la potencialidad catastrófica que tiene permanente ya que es una energía cara, sucia, contaminante, no solo en el proceso en sí mismo sino también en la extracción de uranio para alimentarla.
Es increíble que nuestros gobernantes no puedan pensar en el futuro. Ni en la Patagonia como el lugar para la explosión de las energías renovables, que podrían ser la gran alternativa de desarrollo. Las energías renovables más limpias podrían generar puestos de trabajo, muchísimos más que una central nuclear. y por más tiempo. También se generaría conocimiento y esto es justamente lo que nuestros amigos Chinos no quieren compartir, el conocimiento científico que tienen y como todo imperio atesoran para sí mismos Se estudian modelos foráneos se producción que están diseñados para otro contexto. En este caso la idea de productividad de la republica China se basa justamente en establecer un apoderamientos de recursos y para ellos imponer condiciones que lo favorezcan y hagan valer el peso de su lugar en el mundo .El centro en el que se encuentra es constructor directa e indirectamente de esa periferia satélite que solo aspira a acercarse cada vez más a lo que imaginan su pase al progreso. La idea de un país que no es capitalista que es para adentro un régimen comunista, construye el imaginario que algunos gobiernos progresistas de nuestra región creyeron. No es tal cosa, la amistad esconde la necesidad de imponer de forma hegemónica su imperialismo, que no solo es económico vía préstamos financieros sino que en este caso ya es cultural, construyendo el gran mito de la amistad y conveniencia de comerciar con los chinos. Un mandato que solo un clase política y dirigente capaz de no soñar con igualdades que no existen y construya matrices de producción nacionales ,en los rubros que sea posible y en el resto comercie sin esa aceptación casi infantil de una amistad disfrazada
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